BiografÃa
Desde niña, Patricia Reyes González encontró refugio en el arte. Rodeada de familiares cercanos a la pintura, aprendió que los colores podían ser voces del alma. Sin embargo, fue durante su batalla contra el cáncer cuando el arte se convirtió en su medicina más poderosa. En medio del silencio, las horas de soledad y el miedo, la pintura se transformó en una forma de sanar y renacer.
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Artista plástica autodidacta de origen cubano y radica en Miami, Patricia combina acrílicos, collages y elementos naturales, dando vida a obras que dialogan entre lo espiritual y lo terrenal. Sus piezas reflejan la fe, la resiliencia y la alegría de vivir. Cada textura, cada color, representa un fragmento de su alma: el antes y el después de su transformación.
Su lema, “No existe un no como respuesta,” es la esencia que impulsa cada una de sus creaciones. Patricia pinta para recordar al mundo que siempre hay una nueva oportunidad, que la vida, incluso en su fragilidad, puede ser una celebración llena de esperanza.
Declaración Artística
Mi arte es un testimonio de fe y sanación. Pinto para transformar mis emociones en luz, mis silencios en color y mis cicatrices en belleza. A través de paisajes, atardeceres y texturas naturales, busco inspirar a otros a creer que incluso del dolor puede nacer una nueva vida.


